China-España: Retos logísticos en el año del Dragón

Redacción Internacional, Operativas y logística

Hace ya muchos años que China pasó de ser un país extraño para el mundo occidental a convertirse en un punto de referencia de la economía global. En pleno 2012, año en el que rinde tributo a uno de sus símbolos más preciados, el dragón, el gigante asiático mantiene unos niveles de crecimiento y un volumen de intercambio comercial con España que hace necesario un servicio de la máxima eficiencia y calidad en el tráfico de mercancías. En este campo, el transporte por vía marítima es sin duda la estrella, y ahí entra en juego el trabajo de las empresas especializadas en Shipping y comercio internacional.

Cuando parece que las únicas noticias que existen son las malas noticias, las empresas deben seguir pensando en encontrar nuevos caminos, en abrir nichos de mercado que compensen las posibles pérdidas en otros. China se ha convertido así en una oportunidad para el intercambio comercial que va mucho más allá de la importación de determinadas mercancías de escaso valor y coste. Los acuerdos comerciales firmados en 2011 entre el gobierno chino e instituciones y empresas españolas así lo demuestran. Entre los sectores a los que afectan estos acuerdos están el energético (incluidas las energías renovables), el calzado, la marroquinería, la alimentación, la moda, o la aviación.

En el primer trimestre de este año, la economía china creció más de un 8%, según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas del país asiático. Son datos inferiores a los que se obtenían en años precedentes, pero aún así marcan una tendencia muy diferente a la que se vive actualmente en Europa. De hecho, en el conjunto de 2011, el Producto Interior Bruto chino aumentó en un 9,2%, y aunque las previsiones no son tan altas para el 2012, se espera alcanzar en este ejercicio un crecimiento del 7,5% del PIB.

Su fuerza económica se basa en gran parte en su potencial exportador. Según el Informe Económico Comercial que elabora el ICEX, España importa de China principalmente confección textil, informática y hardware, equipos de telecomunicaciones, calzado y componentes electrónicos. Lo que no significa que España no lleve sus productos cada vez más hasta China, especialmente materias primas y semi-manufacturas de plástico, química orgánica, productos siderúrgicos, componentes de automoción, farmaquímica, material eléctrico de baja y media tensión, y mármol.

Indudablemente, la vía marítima es el modo de transporte más indicado. Sirvan los datos de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) sobre sus tráficos para corroborar esta afirmación. En el pasado año, China fue el país con mayor tráfico con los puertos que dependen de la APV, por encima incluso de España. La carga de mercancía superó los 1,7 millones de toneladas, y la descarga los 2,6 millones. El crecimiento respecto al año anterior fue del 3,74%.

Queda demostrado, por tanto, que para las empresas españolas con marcada vocación de comercio internacional, China es una de las plazas más que apetecible.

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